Sal del victimismo y las justificaciones

 

El ego te llevará a exigir a los demás lo que tú ensalzas de ti mismo. Si te crees plenamente noble y sincero, te hará exigir esa nobleza. Entonces la gente te fallará. Verás que estás rodeado de bandidos. Malhechores mentirosos y manipuladores.

Quizá tú también seas como ellos, quizá tú nobleza sea discutible. Pero tu ego te hace hipócrita. Ves la paja en el ojo ajeno salvo en tus actos. Tus actos siempre tienen alguna justificación. Fallaste pero hubo un motivo noble detrás, dios estaba de tu parte.

Has caído en el peor de los egos, el del santo y víctima. Entonces te empeñas en que la gente sea como tú y vas generando conflicto. Te vuelves ciego a lo que no se ajusta a tu ideales perfectos.

Elige vivir con autenticidad

Personalmente, prefiero vivir en mi autenticidad imperfecta. Sentir mi libertad al amar y dejar ir que estar preocupado por los juicios y los chismes. No busco un ideal. No llevo una vara de medir para ver quién es más o menos noble.

No llevo una contabilidad para poner amor en el debe o en el haber. Cuando miras al mundo con amor no necesitas contabilidad porque el amor es la única cosa que cuanto más la das más se multiplica. Te vuelves flexible contigo y con todos. Dejas de vivir en el reproche y vives en la comprensión porque eso es el amor, una gran comprensión.

Cuando la consciencia del amor te invade

Cuando la consciencia del amor te invade, tú decides por qué camino quieres ir. No hay drama. Te deshaces de las personas que no quieres con facilidad porque no hay ninguna batalla que librar. Al que vive con odio el amor no le devuelve el feedback que necesita.

Esas personas tienen dos caminos, o dejarse inspirar por tu amor, o marcharse. Pero si se quedan mucho tiempo, tu inmensa comprensión les inspirará a vivir con esa misma pasión. El reto es el de no sucumbir a las garras del odio. El reto es que tu amor sea más fuerte porque existirá esa fricción y el odio es inteligente y poderoso. El odio no necesita de ninguna consciencia, el amor sí, y la consciencia puede perderse fácilmente. Por eso en momentos de ira el odio puede llevarte a su bando y trastocar todo lo que eres. No lo permitas.

La calma es tu sustento

La calma es tu sustento. En la batalla recurre siempre a ella. Defiende el amor con firmeza cuando el odio se hace firme. Nunca lo olvides, la ira puede llevarte al otro bando. Una vez allí lo justificarás, es que me dijo esto o hizo aquello. Y cuanto más te justificas más pierdes la consciencia. Abandonas el bando del amor y te sumas a los escuadrones del odio. Así ha sido siempre. Para combatirlo, hazte firme en tu amor. Vuelve una y otra vez a ese estado de consciencia. A veces te podrás desviar, hay veces que perderás la calma y la ira te consumirá, pero si tomas consciencia, si buscas de nuevo el amor, siempre encontrarás el camino de vuelta a casa.

David Belmonte
David Belmonte
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David Belmonte es Graduado en Marketing por la Universidad de Murcia, Máster en Inteligencia Emocional y Mindfulness por la Universidad de Valencia, Experto Creativo por la Universidad San Jorge y MBA. Con 20 años de experiencia, está considerado como el autor de habla hispana más innovador en el área de las habilidades comunicativas aplicadas a las relaciones sociales y la seducción. Creando un modelo de comunicación emocional que encontrarás en su Máster online así como en sus libros Despierta Belleza, El don de la labia y Ligar por WhatsApp.

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